En las últimas horas se viralizaron en las redes sociales, para el público salteño, el aspecto físico de una candidata oficialista con mucha perseverancia para trabajar su musculatura. La misoginia, los epítetos discriminatorios, las desacertaras opiniones del prejuicio, iniciaron un nivel inusitado de atención que si fuera una estrategia de campaña, quizás la apelación al voto machista haya logrado su mejor refuerzo, pues recordemos que el sector electoral de la derecha macrista que acompaña al candidato a Gobernador y a la candidata a la Municipalidad, es el voto celeste, ultraconservador, pacato y antiderechos.

La pobreza es la imposibilidad de una vida digna para una inmensa mayoría poblacional en Argentina y los pobres no son los datos medidos del Instituto de Estadísticas y Censos, nada más. La variable cuantificada son personas que a diario no tienen dónde vivir, ni cómo mantenerse económicamente, la que a sus pequeños no pueden darles al menos una comida al día. "Los pobres" son ciudadanos y ciudadanas que deambulan en los cestos de basura, rogando por algo para comer y sobrevivir.

Pensar en la relación existente entre las religiones y la política nos obliga a ahondar en las tradiciones de una sociedad cuya diversidad cultural, hace posible la convivencia entre varios credos. No obstante, el catolicismo se ve alcanzado por la disposición constitucional por ser declarado el culto oficial de la Nación argentina. Con ello, las intromisiones de la política en asuntos religiosos y viceversa, son frecuentes, no por ello, armoniosas.

La Ordenanza Municipal 14093 en la ciudad de Salta, advierte que "Las filas generadas por las Unidades de Atención y/o Cobranza, no podrán afectar veredas, calles o un espacio público o privado de acceso público, distinto al originariamente previsto para ese fin." No obstante la oficina de la dependencia nacional en Salta, ignora cualquier disposición y trato humano, haciendo que los vecinos y vecinas de la capital con necesidad de recurrir a dicha dependencia por algún trámite estrictamente personal.