La periodista Sandra Russo dialogó con Un Poco Nomás en el marco de las declaraciones de Alberto Fernández sobre 678. Además realizó un análisis sobre la situación del periodismo en épocas de Macri y el mundo con la nueva oleada de derecha.
Los maltratos que reciben quienes componían el plantel televisivo del programa político emitido a través de la tv pública, fue el tema principal de la entrevista en la que Sandra Russo, expresó: "hay dos o tres cosas que son las más importantes de esto y además que se completa con el reconocimiento que hizo Alberto el otro día y la verdad que yo estaba esperando. Por un lado por un dolor personal pero por el otro lado porque me parecía que era una falla de campaña, no poner sobre la mesa que el gobierno de Macri es un gobierno que ha violado la libertad de expresión desde el primer día y que hay censura y que hay listas negras.
Eso me parece...no importa si le gustaba o no le gustaba a alguien 678 porque no nos ponemos a preguntar a quién le gusta Intratables, a quién le gusta Animales Sueltos, a quien le gusta el programa de Lanata. La libertad de expresión no tiene que ver con que a todo el mundo le guste un programa. La libertad de expresión tiene que ver con que hablen todos.
Nosotros nunca pedimos en los siete años que alguien dejara de hablar, lo único que hacíamos era contestar y lo que no nos perdonaban era que habláramos" reflexionó Russo.

Los cuatro años de proscripción

También admitió que en estos cuatro años se ganó la vida viajando por el país y dando clínicas sobre escritura; "porque no podía laburar en ningún medio. Tengo dos columnas mensuales en Página 12 y ese es todo el hilo que me une al periodismo profesional desde hace cuatro años. Pero en esas recorridas (...) lo que despertó 678 es consciencia en gente que todavía hasta que salió 678 al aire y empezó a exponer cómo se montaban operaciones, en aquel momento no se hablaba de fake news y sin embargo estábamos plagados de fakes news, se conceptualizan las cosas muchos años después que esas cosas hacen daño. Mucha gente con la que me fui encontrando en pueblos, en ciudades del país, me sigue agradeciendo que entendieron recién con 678 por qué mentía Clarín y cuál era el dispositivo, cómo era la cartelización de la información, un montón de herramientas que completan porque lo que no terminan de entender los que nos siguen dando con un caño, es que no se trata sólo de nosotros solos que estamos hace cuatro años en una lista negra, sino de los millones de televidentes, que se quedaron sin el acceso a esa información y eso es absolutamente antidemocrático y eso no ha sido prácticamente denunciado" reclamó la periodista.
Reprochó que muy pocos de sus colegas dijeran algo al respecto de la persecución contra la conducción del programa televisivo y aseveró que se mantuvieron al margen de esto durante los cuatro años del macrismo en el Poder. "Todo el mundo hizo de cuenta que acá no hubo lista negra" exclamó a la vez que catalogó al gremio de la prensa como de "muy narcisista" "hay mucho ego" dijo Sandra Russo.

Las dolorosas críticas de los propios

En este contexto señaló la actitud crítica de Bercovich sobre quien opinó "una inconsistencia ideológica enorme. Vos no podés decir si te gusta el estilo periodístico o no te gusta el estilo periodístico, si sos como el dice de izquierda progresista o lo que corno sea, evitando el tema que estás hablando de gente que hace cuatro años, fue expulsada del sistema. La verdad que no entiendo como funciona la cabeza de alguien que piensa de esa manera vinculándonos la CONADEP 678 como si fuéramos la Gestafi, parecía Clarín hablando de la Gestafi. O de las juventudes hitlerianas de La Cámpora, está dentro del mismo nicho semántico de la demonización y hay un punto donde uno dice basta, yo lo sentí hace un mes eso, aguanté los cuatro años macristas, pero se me terminó la paciencia. Entonces si nos sueltan la mano de este lado también...será momento de irse porque se hace subjetivamente y psíquica y emocionalmente insoportable, pero creo que las cosas se van a acomodar y me parece que para mí las palabras de Alberto fueron muy importantes porque puso en primer plano precisamente por un lado que le pareció un mal producto periodístico, cosa que yo respeto totalmente que a alguien le pueda parecer 678 un mal producto periodístico, a millones de personas les parecía un excelente producto periodístico, pero más allá de eso no es si le gustaba o no le gustaba, lo importante es lo que dijo después que fuimos sacados del sistema de medios. Ésa es la factura que hay que pasarle a Macri, no pasarnos facturas a nosotros" detalló en la entrevista.

En Argentina gana el Frente, no el kirchnerismo

La periodista realizó un análisis sobre el momento que está viviendo la Argentina y al respecto, dijo: "en primer lugar yo mando algunos whatsapp a periodistas conocidos que están en C5N cuando los escucho cometer el error, creo yo, de decir Alberto volvió al kirchnerismo. Hay que terminar de entender, pasar en limpio que esto es un frente, que cuando estamos hablando de un frente no estamos hablando que Alberto volvió al kirchnerismo, eso es una trampa, es una trampa retórica en la que no hay que caer, y los comunicadores conscientes... se repite todo el tiempo, incluso con gente bien intencionada que no toma consciencia de lo que está diciendo. Un Frente es un frente, a ese frente lo integra el kirchnerismo pero supera ampliamente al kirchnerismo, abarca a todo el Peronismo y a partidos por fuera del Peronismo y a independientes, entonces ese conglomerado deberá encontrar la manera de que...creo para lo que nos tenemos que poner a trabajar ya, nosotros, para encontrar un tono de divergencia, que nos evite ganar y pelearnos, yo no quiero que ganemos y nos peleemos, quiero que ganemos y empaticemos" dijo determinante, Sandra Russo.
"Eso es primero que me parece hay que pasar en limpio, quien va a ganar en la Argentina no es el kirchnerismo, es el Frente de Todos, en ese sentido por las señales geopolíticas que ha dado Alberto Fernández, hasta ahora, me parece que nos espera un retorno al eje del que nunca deberíamos haber salido, que tendrá otra forma y que supongo yo se articulará entre Uruguay, México y Argentina por el momento y me parece que ese objetivo principal de ese eje de geopolítico es volver a recuperar las fuerzas regionales, la autonomía política regional, la soberanía económica regional, revisar cuáles son nuestros aliados internacionales y supongo que también implicará retomar algunas iniciativas de hace unos años como una Banco de Desarrollo que nos permita crecer sin dejar a nadie afuera" analizó la escritora.
Reiteró como un gran desafío por delante el ganar y empatizar; "yo creo que ahora estamos en un momento que los cargos, que no sé que, yo estoy por afuera de todo eso pero nos llega información y nos dijeron que una vez superado esto, lo que hay que hacer es ponerse a laburar, a empatizar, a escuchar las diferencias, a poner los problemas sobre la mesa, a debatir honestamente y de verdad a empatizar, porque juntos tenemos una fuerza increíble, todos los grandes proyectos de emancipación latinoamericana y de otras latitudes también, siempre han sido abortados por divisiones internas, porque el enemigo se ocupa de eso" destaca Russo.

Prensa: un gremio que calló la censura

Comentó que estos años fueron muy difíciles y que al encontrarse con el otrora staff del programa que integraba para la Tv Pública, dijo "parecemos la armada Brancaleone fisurada" "nos hemos quedado muy solos, no hemos tenido cero contención y muy poca solidaridad, del gremio, básicamente tres o cuatro,los cuento con los dedos de mi mano; Daniel -Tognetti-; Víctor Hugo, Ulanovsky, me acuerdo de cada uno de ellos porque los demás hicieron de cuenta que en este país había libertad de expresión para conservar sus puestos de trabajo que es lo que pasa en las dictaduras y en estos nuevos fascismos que todavía la Ciencias Políticas no categorizó, pero espero que lo categorice rápido, que no son derechas democráticas, son derechas antidemocráticas, no vivimos con libertad de expresión. Hay más de tres mil quinientos periodistas sin poder emitir sus opiniones porque no tienen soporte. No somos nosotros solos, nosotros somos el emblema de lo que no debe hablar, de quien debe callarse la boca. Pero hay tres mil quinientos periodistas que no tienen donde publicar o donde trabajar" remarcó la entrevistada.
Los periodistas panqueques
"El primero de hablar de listas negras fue Fantino" (...) "fueron usados y también recompensados porque se pueden bancar cuatro años sin laburar, nosotros no. Nunca cobramos ni un sobre, ni una moneda por fuera de lo que figuraba en un contrato y todos sabemos que estos periodistas fueron estimulados por grandes sumas por páginas web que nadie veía. Como Mónica Gutiérrez, son portales que no visita nadie, por el cual han recibido pauta para disimularlos. Ninguno de 678 tenía portal, no trabajábamos esa veta porque no era el mecanismo, digamos...nunca fui tentada durante esos años, nadie decía nada, yo iba ahí y decía lo que me parecía. Pero más allá del programa que yo creo no debe volver, en eso estamos todos de acuerdo porque pertenece a una época que ya se terminó, vendrán cosas nuevas. En el marco de todo lo que estábamos hablando antes de la defensa" sostuvo Sandra Russo. Agregó que para ella "hay que recuperar la memoria del 2009 y yo sé que Alberto dice no quiere política en la Televisión Pública y tiene razón, pero hay que acordarse del 2009. Nosotros fuimos una emergencia política, no fuimos un programa periodístico, en ese momento el gobierno nacional y popular estaba por cinco, seis costados distintos y no había nadie que pudiera decir, lo que están diciendo es mentira. Entonces si no era ahí, dónde iba a ser? en Telefé, en Canal 13, en Canal 9... dónde podíamos estar? Sí es criticable haber hecho un programa de defensa gubernamental en una televisión que debió ser pública. Yo lo admito pero era más importante sostener ese gobierno para que llegara a término" arremetió Russo.
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