Julio Crivelli preside la Cámara de la Construcción Argentina, vive en Buenos Aires, cumple años el 15 de julio, nació en 1949 y es un fanático de las obras de arte. Quizás los cuadros de La Cárcova, con todo ese dolor retratado de la pobreza y la miseria en el país, sea para el empresario la mera exhibición morbosa de un arte hiperrealista. Su deseo de próximo onomástico es la reforma laboral para despedir a su antojo a quienes, evidentemente, no considera trabajadores; sino esclavos.

El ministro de Defensa, Oscar “Milico” Aguad, defendió la presencia del carapintada Aldo Rico en el desfile militar del Día de la Independencia: “Aldo Rico tiene derecho a desfilar como excombatiente de Malvinas. Lo de los carapintadas es cosa vieja. Fue un acontecimiento chiquito, que yo no creo que haya puesto en jaque la democracia”, minimizó el funcionario radical, en referencia al intento golpista contra el gobierno de Raúl Alfonsín.

Autor material y necesario de la crisis económica, financiera, política, social e institucional de la Argentina en el año 2001, bajo su presidencia murieron 30 personas en las represiones del 19 y 20 de diciembre de ese año, cuando renunció a la primera Magistratura del país, abordo de un helicóptero que lo llevó desde la Casa Rosada a la quinta presidencial de Olivos, horas más tarde también dejaría esas instalaciones para retraerse a su propiedad particular con su esposa e hijos.