"Conducir no es como muchos creen, mandar. Conducir es distinto a mandar. Mandar es obligar; conducir es persuadir. Y al hombre siempre es mejor persuadirle que obligarle.
En la conducción política esta es una regla; que no se puede romper en ningún caso" dice Perón desde el recuerdo para la desmemoria conveniente de algunos personajes que pululan por los espacios partidarios de Argentina, citando a un Perón acomodaticio con reglas económicas que atentan contra el Pueblo y la clase trabajadora. 

En la memoria colectiva, a 42 años del terrorismo de Estado genocida y sangriento que implicó la vida de 30 mil personas desaparecidas, apropiación de bebés y tortura a militantes, dirigentes, estudiantes, obreros, mujeres, religiosos y la ciudadanía en general, a través del miedo y la opresión; la posibilidad de entregar el manejo en cuestiones de la sociedad como protestas por despidos, reclamos de derechos civiles, manifestaciones y propuestas políticas,