Están apostados en su pobreza y marginalidad, allí frente al Palacio legislativo de Salta. Portan carteles, consignas, militancia social y política, pero lo más importante de todo es que llevan consigo, de modo ineludible, el hambre y la miseria, consecuentes a las crueldades de un sistema de Gobierno que sólo fija como objetivo de bienestar, el enriquecimiento ilimitado del sector elitista que tiene todo a su favor. 

La provincia ostenta registros vergonzosos de acciones perniciosas en contra de la integridad humana, a la creciente cantidad de delitos contra el honor, los crímenes de odio, se le suman los abusos de autoridad que cometen la Policía, acatando órdenes de la Gestión Gubernamental dirigida por Urtubey, Isa y Yarade, el trío que está de campaña dentro y fuera de Salta. En estos días en donde viajar en COLECTIVOS DE SAETA ES PELIGROSO.

Ariel Magirena es un profesional de la información periodística. Además es cronista de medios con alcance nacional y un activo militante del campo popular. Sus análisis, publicados en el perfil de las redes que utiliza, se hacen dignos de ser compartidos, más allá de tales espacios. Un punto de vista crítico a la simbología de las causas y protestas que nos alejan de aquello que jamás debe ser olvidado o confundido. En la historia Argentina, el pañuelo, es la bandera de la MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA, e implicó miles de vidas, comenzando con los 30 mil desaparecidos y continuando con las de las Madres, Abuelas, Familiares, las propias víctimas y los amigos. Desafiante, la mirada de quien comparte esas mismas plazas y calles llenas del protagonismo de las bases.